“Es ésta una ciudad encantada, no dada a ningún viajero descubrirla (…)
sólo al fin del mundo, la ciudad se hará visible
para convencer a los incrédulos de su existencia”
(Tradición oral de Chiloé)
Laguna san Rafael es el principal atractivo del Parque nacional que lleva su nombre. El parque tiene una extensión de 1.742.000 hectáreas de las cuales 400.000 corresponden a los Campos de Hielo Norte. Se presenta imponente muro de hielo de más de 40 metros de altura y dos kilómetros de ancho, Glaciar san Rafael origina una laguna del mismo nombre. Es uno de los mayores glaciares de Campos de Hielo Norte y de impresionante belleza escénica. Lo que resulta increíble es la posibilidad de acceder en un día a un lugar abstraído de la realidad.
Las sensaciones que describen los viajeros va desde un mínimo sobrecogedor hasta la exaltación de una maravilla. Es indescriptible el hecho de llegar frente a él, la naturaleza se impone y solo deja espacio para la admiración.
El parque fue declarado Reserva mundial de la Biósfera por la UNESCO, y es permanentemente monitoreado para el estudio de los cambios climáticos. Su historia geológica data de unos 18.000 años y la historia de su descubrimiento tiene el encanto de los enigmas y los misterios:
-Ciegos en busca de oro y metales preciosos de la Ciudad de los Césares, no vieron los tesoros naturales que nos significan en nuestro tiempo. Fueran muchas las expediciones en busca de la Ciudad de los Cesares, tantas y de variadas motivaciones: La religión, la aventura y la codicia fueron las que impulsaron estas empresas. De todas aquellas hay registro descriptivo de la expedición de Juan García Tao enviado en misión de la Corona Española a encontrar la Ciudad Perdida y que se creía estaba escondida en algún lugar de la Patagonia.
Los registros de su viaje tuvieron especial importancia para el encargo de otros. Entre brumas y junto a un rio de plata se buscaba La Ciudad de los Césares, pero son tantas las brumas y los ríos que se desvanecieron los intentos y la Ciudad se volvió leyenda.
Posteriormente el Estado de Chile ordenó expediciones para el levantamiento de cartografía mas precisa que la existente. Así se encarga al teniente Hudson en la nave de guerra Janequeo quien registra en la zona, en 1859, la mayor altitud como San Valentín en honor al Arzobispo de Santiago, luego en 1871, la expedición de Enrique Simpson registra la Bahía que se encuentra en la Laguna como “Esploradores” y el río que desemboca en ella como San Francisco (Copquelán). El Rio que nace de ella será nombrado como Exploradores por Steffen en la expedición de 1898 que relata en su relación publicada en 1910 y Augusto Grossen bautiza el valle que atraviesa en su paso hacia el Lago General Carrera, también como Exploradores, estableciéndose su nombre como Hito de la relación geográfica que existe entre ellos.
El camino exploradores es inaugurado como ruta entre Puerto Río tranquilo y la Bahía Exploradores, permitiendo una valiosa conexión y la posibilidad de llegar a Laguna San Rafael en aproximadamente dos horas. Considerada una de las rutas mas hermosas de la Patagonia. Se presentan imágenes de cascadas, lago Bayo, Tranquilo , Glaciares colgantes, desfiladeros, Cerro caballo y el Monte san Valentín. El cruce de los tres colores donde se encuentran el Río Exploradores, La Teresa y el Oscuro, 3 colores por los distintos sedimentos que arrastran sus aguas.La naturaleza desborda cada espacio en magnitud y belleza. Visiones que estuvieron permitidas solo para algunos y hoy accesibles para llegar ida y vuelta en un día a la mayor atracción del Parque Nacional Laguna San Rafael.